Todos los artistas coinciden: el público más difícil y exigente es el de los niños. Hay que saber llegar, comprometerlos, entretenerlos y en cada minuto. No hay tregua, ni regalos. Cada sonrisa, carcajada, emoción y aplauso se gana a pulso. Difícil, pero también gratificante. Porque el termómetro es a tiempo real, el feedback instantáneo, sin dobleces, sincero, honesto. Gusta o no. Y si gusta, es la gloria.

Esto es algo que también saben las empresas que tienen a los niños como clientes. Crear una oferta tan atractiva, irresistible y a medida es un sine qua non para el éxito. Diseñar una Experiencia que refleje el mundo de los niños, un mundo en el que se sientan como pez en el agua. Con este público la Experiencia del Cliente se convierte en el “break or make”.
Y esto que hoy parece tan lógico y propios de los tiempos, no lo era hace más de 10 años. Cuando nadie en España hablaba ni sabía de la Experiencia del Cliente, una voz decidida y convencida se levanta en Zaragoza: “Pensamos cada detalle de la tienda para crear un ambiente único que convierta cada visita en un momento mágico”…….. Félix Tena, el fundador y alma mater de Imaginarium. La primera empresa española en el mundo del retail que hizo suya la metodología de la Experiencia del Cliente, en una fuerte apuesta por la innovación, por centrar la oferta en el cliente…sus demandas, aspiraciones y….emociones fue Imaginarium. Y sigue siendo LA referencia ineludible. Que además lleva este concepto al mundo de los viajes.
En una apuesta doblemente difícil: innovación radical en el concepto de empresa y tienda por un lado y por el target al que apunta: niños. Que te quieren y te abrazan o no y te dejan. Finito, basta. Y con una complicación añadida, no basta con enamorar a los niños, hay que saber “justificar”la opción a los padres. Enamorarlos a ellos también. Todos los que somos padres sabemos que nuestros hijos tienen amores en cuanto a hobbys o juegos que no compartimos, o no consideramos valiosos para su desarrollo.
Imaginarium, dio en el doble target. Enamoró a mis hijos (me atrevo a decir que a todos los niños) que hoy ya crecidos no pueden resistirse en una de sus tiendas y les cuesta renunciar a sus juguetes, aunque “no tengan edad”. Esa puerta hecha a medida, esas formas sin ángulos, los colores que atrapan.Y esa puerta única, a la medida de los peques que invita a entrar al reino en donde todo está pensado para ellos.  Es imposible no querer entrar en ese mundo. Pero también enamoró a padres que como yo ven en los juguetes y el mundo de los juegos la primera y más valiosa herramienta de aprendizaje. Imaginarium mantiene el juego unido a su concepto y función más valiosa: aprender con diversión. Y diseña y crea todo un mundo irresistible en torno al juego para los pequeños y valioso para los padres.
La Experiencia del Cliente se convirtió en LA diferenciación que convirtió a Imaginarium en LA tienda de juguetes para niños y padres. Y la posiciona no sólo en España, sino en en Europa, América Latina, Asia y la convierte en Caso de Estudio para los especialistas en la Experiencia del Cliente en Estados Unidos. Imaginarium, nuestra (si nos lo permiten), innovadora, única… toda una Experiencia.