Viajar es una Experiencia edificante, que abre la mente y nos transforma en el camino. En MÁS VALOR tenemos alma viajera. Y nos sumamos a la diferenciación entre turista y viajero. El turista pasa por los lugares, colecciona destinos como cromos…sin que los destinos pasen por su vida, tocándola, derrumbando partes que parecían seguras, inundando los rincones de tierra firme. Sin transformación. El viajero se empapa, se abandona, se entrega, observa, comparte y se suma a la vida del lugar. Da y recibe. Transforma y es transformado. Descubre y se descubre. Convierte al destino en personal, borra a plumazos el concepto de “extraño”. Hace lo ajeno propio. Lo convierte en su hogar, efímero pero hogar al fin. Disfrutar de mezclarse entre la gente local, intercambiar apreciaciones, escuchar, escuchar mucho.
¿Cuántas agencias de viajes son conscientes de esta realidad? Tienen preparada su oferta para poder brindar esta “Experiencia”, acompañar al viajero en su transformación. De manera sutil, con complicidad, respetando camino y caminante.
Los viajes para todos, paquetes cortados mecánicamente se están convirtiendo en una commodity que pocos quieren.
Muchas personas buscan otra cosa, no quieren comprar un viaje…quieren vivir una Experiencia.
Como pasa en otros sectores, no son los grandes proveedores los que captan este insight y crean una oferta a medida. Son los outsiders, personas que sienten una necesidad y como no encuentran nadie que la resuelva, se ponen manos a la obra. Como el caso de For You The Traveller: A human guide to the World, una guía de viaje diseñada y creada por Nabil Sabio Azad. Un artista de Madagascar. Una guía especial y única, sólo edita 200 ejemplares. Una guía con los nombres, números y mapas dibujados a mano que ofrece a la gente la posibilidad de disfrutar de magníficas experiencias, de otro modo inaccesibles, conocer las prácticas locales de la mano de lugareños.
Una guía de viaje creada con el objetivo de contactar al viajero con gente local en su destino de viaje. En todos los continentes ofrece una extensa relación de contactos; científicos, granjeros, maestros, diseñadores, constructores…con algo en común ganas de dar, de intercambiar visiones y de ofrecer una imagen única y personal del lugar que se visita….Gente con ganas de compartir cultura, pareceres, filosofía y saber. Conversaciones con valor.
Y el valor no se acaba ahí. El diseño en sí de la guía ya es una maravilla. ¿Qué más se puede pedir?